En los diferentes proyectos o intervenciones que persiguen el fomento de la cultura emprendedora en el sistema educativo se observa una tendencia, desmesurada según mi criterio, hacia la simulación del funcionamiento de la empresa.

Existe, según mi criterio, una obcecación por llevar la empresa a todos los ciclos educativos para fomentar la cultura emprendedora. No es necesario ni conveniente, en los primeros niveles únicamente hay que hacerla visible salvando el estereotipo, pero es mucho más fructífero para el fomento de la cultura emprendedora desarrollar tácticas educativas que trabajen alrededor de la creatividad, de la lectura proactiva del entorno, del gusto por el conocimiento, de las actitudes propias de las personas emprendedoras (no necesariamente empresarias), de la ética (que llevará a la responsabilidad social) y de las habilidades.

A esta obcecación por mercantilizar la metodología para el fomento de la cultura emprendedora en nuestro equipo la denominamos “el fenómeno Monopoly del fomento de la cultura emprendedora”.

Por eso, el profesorado de educación infantil lo hace de forma tan brillante. Nadie les avisa, nadie les dice que fomentan la cultura emprendedora, pero cuando hay vocación e interés lo hacen tan bien, incluso organizan mercadillos solidarios (crean sus logos, ponen un precio, trabajan la responsabilidad social,…). Espero que comprendan y acepten la ironía. Está claro que no me refiero al profesorado de infantil.

Emprender es mucho más que simular el funcionamiento de una empresa. La rutinaria simulación empresarial permite comprender el funcionamiento de una empresa pero infravalora aspectos como la creatividad, el análisis del entorno o el estímulo de la autonomía e iniciativa empresarial.

En el siguiente diagrama (pulse para ampliar) se reproduce gráficamente el criterio que proponemos para establecer los focos de atención en el desarrollo del fomento de la cultura emprendedora en todos los niveles educativos.

Procesos FCE neveles educativos

El ciclo emprendedor, trabajado íntegramente en ciclos de formación profesional, bachillerato, PCPI, parte de la búsqueda activa de una idea, comprendiendo cuales son los yacimientos (el entorno) y el motor (la creatividad) que llevan a alguien, habitualmente de forma individual, a esa búsqueda voluntaria y, por lo tanto, motivada. El ciclo emprendedor, según nuestro criterio, debería ser la base de la simulación en estas etapas. En el siguiente diagrama (pulse para ampliar) puede observar el ciclo emprendedor.

El ciclo emprendedor

Esta primera búsqueda es la que denomino fase de alumbramiento, resultando fundamental proponer y argumentar pautas para su desarrollo.

Tras la fase de alumbramiento, concretada la idea de negocio que hemos considerado oportunidad, procedemos a madurar la idea de negocio, momento en el cual es necesario elaborar un documento maestro que denominamos plan de negocio, plan de empresa o, para los amantes del forzado bilingüismo: “bussines plan”. El tratamiento de este plan es interesante como pretexto para madurar, para decidir, para conocer y no únicamente para completar un documento.

La fase de maduración sucede a la fase de alumbramiento.  Esta maduración nos llevará a introducir todos aquellos elementos relacionados con la empresa, evitando hacerlo de forma forzada y atendiendo a la necesidad de comprender una realidad que es objeto de un proceso de maduración y, por lo tanto, de reflexión y toma de decisiones. Se trata de reproducir una toma de decisiones secuencial que permite acercarse a diversas áreas de conocimiento y desarrollar todas y cada una de las competencias. A diferencia de las rutinas que se reproducen en los sistemas de simulación al uso en el sistema educativo, ancladas en el desarrollo de las organizaciones (de un tamaño desmesurado) o en la reproducción del tráfico mercantil, esta propuesta plantea activar como base la iniciativa y autonomía personal, llevando al alumnado y al profesorado a barajar información actual y de calidad, a ligar con el arte, con el conocimiento de la historia, con la filosofía, con la geografía, con las matemáticas, con el uso del lenguaje, con la ingeniería, con elementos actitudinales y también, de una forma no forzada, con el mundo empresarial.

 

2 comentarios
  1. Alberto Luis Alvarez Caliz
    Alberto Luis Alvarez Caliz Dice:

    Estoy completamente de acuerdo, yo en mi labor docente intento trasmitir esos valores fundamentales para el desarrollo social personal y comunitario.

    Responder

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